por Juan José Romero
En una tarde soleada y calurosa de verano en Nueva Jersey, Chelsea hizo valer su jerarquía y derrotó 2-0 a Fluminense para meterse en la gran final del Mundial de Clubes 2025. El encuentro, jugado ante miles de fanáticos que llenaron el MetLife Stadium, fue dominado por los ingleses gracias a la contundencia y el oportunismo de João Pedro, la figura indiscutida de la jornada.
El joven delantero brasileño abrió el marcador cerca de la media hora de juego con un potente remate cruzado que dejó sin reacción al arquero rival. Ya en la segunda mitad, aprovechó un rápido contragolpe para sentenciar la historia con el segundo gol, que festejó con discreción como gesto de respeto hacia Fluminense, el club donde comenzó su carrera.


